Guía de maridaje

¿Qué vino descorchar según tu menú?

Elegir el vino adecuado para una comida no es una regla matemática, pero sí es una forma de “potenciar” los sabores. Cuando el plato y la copa se llevan bien, el resultado es mucho mejor que la suma de las partes.

En nuestra vinoteca creemos que el mejor vino es el que a vos te gusta, pero si querés lucirte en tu próxima cena, aquí te dejamos nuestra hoja de ruta para el maridaje perfecto.

maridaje p
1. El Clásico Argentino: Carnes Rojas y Asado

No hay sorpresas aquí, pero sí matices. El Malbec es el compañero natural por sus taninos dulces que abrazan la jugosidad de la carne.

  • Si es un corte magro (como lomo): Un Malbec joven o un Merlot van de diez.

  • Si es un corte con más grasa (como ojo de bife o costillar): Buscá un Cabernet Sauvignon o un Blend con paso por madera. La estructura de estos vinos ayuda a “limpiar” el paladar entre bocado y bocado.

2. Pastas y Pizzas: El alma de Buenos Aires

Aquí manda la salsa:

  • Salsa Roja (Tuco o Bolognesa): Necesitás un tinto de cuerpo medio como un Bonarda o un Sangiovese. Tienen la acidez justa para equilibrar el tomate.

  • Salsa Blanca o Cremas: Un blanco con cuerpo, como un Chardonnay con paso por barrica, es la pareja ideal.

  • Pesto o Vegetales: Probá con un Sauvignon Blanc; sus notas herbáceas resaltan el sabor de la albahaca y los vegetales verdes.

3. Pescados y Mariscos: Frescura ante todo

La regla de oro suele ser el vino blanco, pero el estilo importa:

  • Pescados blancos (Merluza, Lenguado): Un Torrontés (nuestra cepa blanca insignia) o un Pinot Grigio aportan frescura sin tapar el sabor delicado del pescado.

  • Salmón o mariscos intensos: Aquí podés animarte a un Rosado de Malbec o incluso un Pinot Noir (un tinto muy ligero) servido fresco.

4. Tablas de Quesos y Picadas

Un error común es usar solo tintos potentes.

  • Quesos suaves (Brie, Camembert): Blancos frutales o espumantes.

  • Quesos picantes o azules (Roquefort): ¡Sorpresa! Los vinos dulces o de cosecha tardía crean un contraste increíble con el salado del queso azul.

  • Embutidos: Un Tempranillo o un tinto joven son los mejores aliados para el salame y el jamón crudo.

Tres reglas de oro para no fallar:
  • Peso con peso: Un plato pesado (guiso) necesita un vino con cuerpo; un plato liviano (ensalada) necesita un vino ligero.

  • Regionalidad: “Lo que crece junto, va junto”. Empanadas salteñas con un Torrontés de Cafayate es un éxito asegurado.

  • Temperatura: Nada arruina más un maridaje que un tinto “a temperatura ambiente” en un verano porteño de 35°C. Refrescá siempre la botella.

¿Tenés una cena especial esta noche? Pasá por nuestro local en Buenos Aires y contanos qué vas a cocinar; nos encanta ayudarte a elegir la etiqueta ideal para que tu comida sea inolvidable.

Carrito de compras